Celibato y relación

El buscador espiritual y el celibato

Para realizar la Verdad última tienes que deshacerte de las relaciones, tienes que deshacerte de los apegos mundanos. Si piensas que puedes realizar tu verdadera naturaleza viviendo en el mundo y disfrutando de él y de todos sus placeres, es lo mismo que si piensas que puedes sentarte sobre un cocodrilo y cruzar el río, porque el cocodrilo te matará.

Thuli Baba

Está bastante claro que, para casi todos, este tema de la intimidad con otro ser humano es una estructura fuerte, un asunto importante. En las tradiciones orientales del budismo y el hinduismo, existe la convicción de que, si quieres convertirte en un buscador espiritual serio, tienes que ser célibe y permanecer en soledad.

         Cuando vamos a la India para el retiro anual de enero, visitamos a menudo dos ashrams: el de Thuli Baba y el de Swami Dayananda. En el ashram de Swami Dayananda, se enseña Vedanta y se sigue rigurosamente esta tradición. Se acepta con total normalidad que los hombres y las mujeres estén separados. En el ashram de Thuli Baba, bastante más pequeño comparado con el de Swami Dayananda, (hay unos doce hombres y tres mujeres), también se deja absolutamente claro que los hombres y las mujeres tienen que estar separados. El principal grupo en su ashram son hombres jóvenes llamados brahmacharyas, lo que significa que han tomado la decisión de ser célibes.

      Alguna vez hablé con Thuli Baba sobre este tema, y le señalé que en los países occidentales es bastante común tener una relación y que no existe ninguna tradición en la que se requiera el celibato para los seglares . Su respuesta fue que el destino kármico requiere que algunas personas vivan como cabezas de familia, que tengan una relación y trabajen para mantener dicha familia. Luego, cuando los niños han crecido y la familia ha sido provista de todo lo necesario, se produce un abandono de la intimidad y un enfoque en la vida espiritual. Incluso puedes dejar la familia y seguir tu propio camino como buscador espiritual. Para Thuli Baba esto es absolutamente esencial.

        Esta posición es, por supuesto, muy difícil de aceptar para los occidentales ya que no tenemos ninguna cultura que apoye el celibato. De hecho, sucede todo lo contrario. Nos criamos fuertemente condicionados para estar en pareja y casarnos. A lo largo de los años, en nuestra comunidad, esto siempre ha sido un problema. ¿Qué clase de consejo podría dar? Gradualmente, durante este tiempo y después de mucha reflexión, he llegado a la conclusión de que depende de cada caso.

           Al mismo tiempo, me ha quedado claro que la gente que se une a nuestra comunidad, se está uniendo a un experimento en vida consciente, probablemente por un tiempo limitado, porque quieren despertar, ser libres y vivir en esta libertad. Así que, el mejor consejo que puedo darles, es que se mantengan sobre sus propios pies y desde esta posición que se relacionen de la forma más espontánea e íntima posible con los demás residentes.

      No estoy en contra del matrimonio, de las relaciones ni de la familia, sino a favor del despertar. Esto es algo que muy pocas personas van a elegir en sus vidas. Así que para estas pocas personas, mi consejo es que intimen – no estoy en contra de la sexualidad – pero sin mantener una historia de amor fija.

        Este consejo es mayormente ignorado, porque la realidad es que resulta muy difícil para los occidentales. Nuestro condicionamiento en torno a la intimidad y las relaciones es muy, muy fuerte, en parte porque tenemos extrañas ideas sobre el amor. En nuestra cultura, el amor es algo que viene del otro.

        Él me quiere. Ella me quiere. Yo te quiero. Tú me quieres. ¡Estamos salvados! No funciona así. El amor está, en realidad, dentro de nosotros y esperar que venga de algo o de alguien solo conduce a tremendos malentendidos. Por mucho que hable de todo esto, la gente olvida rápidamente mis consejos cuando se meten en una relación cerrada y condicionada.

          Durante mis más de veintidós años compartiendo, me he dado cuenta de que lo que sabotea el deseo de las personas por la libertad más que cualquier otro tema, es el apego a una relación.

         Cuando esto sucede, ves que la Verdad nunca fue realmente la prioridad. De hecho, la prioridad era encontrar una pareja y atarla con un contrato, pensando que así podrías ser feliz para siempre porque tendrías a alguien que te amara. De hecho, esto es, simplemente, caer en la trampa tradicional y condicionada de las relaciones.

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